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Más educación y legislación para reducir el absentismo en la ITV

La Inspección Técnica de Vehículos es la herramienta que dispone las Administraciones Públicas para asegurar que el parque circulante cumple los requisitos establecidos de seguridad vial y medioambiental. Esto se refleja, una vez más, en el Real Decreto 920/2017, de 23 de Octubre, por el que se regula la Inspección Técnica de Vehículos, asegurando la imparcialidad de las Estaciones de ITV como colaborador de la Administración.

La contribución social que realiza la ITV es indiscutible. Según el estudio de la Universidad Carlos III de Madrid sobre “la Contribución de la Inspección Técnica de Vehículos a la seguridad vial y al medioambiente”, la ITV evita 17.700 accidente, 539 víctimas mortales y 12.000 heridos al año, siendo difícil encontrar actores en la sociedad que eviten tantas víctimas en la seguridad vial y medioambiental y, consecuentemente,  el dolor personal que supone a quién lo sufre así como el coste social vinculado, valorado en 850 millones de euros.

Aunque estos datos son determinantes para concluir que la ITV salva vidas,  nos encontramos con un problema que no deja de causar una frustración a todos los sectores implicados: el absentismo de aquellos propietarios de vehículos que no realizan la Inspección Técnica correspondiente y que, por lo tanto, no se verifica que el vehículo cumple con las normas básicas establecidas por la Administración.

NIVELES INADMISIBLES. Los niveles de absentismo en España son inadmisibles. Según el estudio anteriormente indicado, se estima que hay cerca de 7.000.000 de vehículos circulando por nuestras carreteras sin realizar la Inspección Técnica correspondiente, lo que supone 1 de cada 5 vehículos, con el riesgo de generar víctimas y daños por mal estado del mismo. Pero este nivel no es igual para todos los tipos de vehículos.

Así podemos indicar, de acuerdo al estudio anteriormente mencionado, que los valores más importantes de absentismo en la ITV por tipo de vehículo se da en turismos (16%), en furgonetas (40%), en motocicletas (43%) y  en ciclomotores (58%).

COMPARACIÓN CON EUROPA. Estos niveles son muy superiores a los que tienen otros países del entorno europeo y, a modo de ejemplo, podemos indicar que España tiene un nivel de absentismo 10 veces superior al que tiene Alemania.

Pero más allá de los porcentajes, más importante son los datos de víctimas mortales que se podrían haber evitado si todos estos vehículos hubiesen realizado la Inspección Técnica correspondiente que, según el estudio indicado, sería de 160 personas al año.

Pero es necesario poner el foco en una categoría con volúmenes en alza; la furgoneta, vehículo que en el 2018 supone ya un 7% del parque circulante y está implicado en el 11% de los accidentes de tráfico.

El incremento de utilización de este segmento de vehículos es debido especialmente al transporte de última milla, al e-commerce y a las restricciones en grandes ciudades de vehículos de más de 3.500 kg, generando un mayor uso de estos vehículos y, en ocasiones, en condiciones no aceptables para la seguridad de las personas.

Según datos de la DGT, en el año 2018 hubo 234 víctimas mortales por accidentes de furgonetas (13% del total de víctimas), con un incremento de un 41% del número de accidentes en los últimos 5 años de este tipo de vehículos.

Pero más preocupante es que el 10% de las furgonetas implicadas en accidentes con víctimas mortales no habían realizado la ITV correspondiente. Este dato es aún más grave en el grupo de furgonetas con una antigüedad entre 20 a 24 años, siendo en este caso el 16% de furgonetas implicadas.

Tras el análisis de estos datos, fríos pero concluyentes, es necesario tomar más medidas para reducir el nivel de absentismo y, consecuentemente, el número de víctimas mortales. Estas tienen que basarse en dos vías de actuación: educativa y legislativa.

MEDIDAS. Desde el punto de vista educativo, como posibles acciones a tomar, sería apoyar aún más los excelentes cursos de seguridad vial que imparten la Dirección General de Tráfico, la Guardia Civil, las Policías Locales y fundaciones/asociaciones en Colegios y Centros Formativos, aportando el valor real de la ITV a la sociedad como herramienta para salvar vidas. Además reforzar este mensaje en la formación de nuevos conductores, así como en los cursos de seguridad laboral de los sectores implicados.

Desde el punto de vista legislativo, además de seguir con las campañas de control de la DGT que tan buenos resultados está dando, establecer instrucciones para que las compañías de seguros de vehículos verifiquen la vigencia de la ITV en la renovación y, subrogación de  pólizas, de la misma forma que actualmente hacen las estaciones ITV verificando que todos los vehículos que realizan la inspección tengan una póliza vigente. Además, por parte de la Administración, informar a los titulares de aquellos vehículos que no han realizado la inspección correspondiente de su obligación de hacerlo y, en casos extremos de absentismo, proceder a una sanción administrativa.

Es evidente que algunas de estas medidas propuestas pueden ser inicialmente impopulares pero, cuando estas suponen evitar daños personales, debemos implicarnos todos al máximo y así conseguir el objetivo Europeo fijado de “0” víctimas mortales en el 2050.