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Los autobuses de transporte escolar, a examen

Escrito en Blog

AECA-ITV se suma a la semana de la Seguridad en el Transporte Escolar

 

Cada día 230.000 alumnos utilizan el autobús escolar para ir al colegio y volver a casa, según datos de la Dirección General de Tráfico de 2015. Son nuestro bien más preciado. Lo que ocurre a nuestros hijos importa. Y mucho. De ahí que reservemos una semana al año (en esta ocasión, del 27 de noviembre al 3 de diciembre) para recodar que son muchas las vidas que se juegan en la carretera. En AECA-ITV lo sabemos y nos sumamos. Y qué mejor manera que hacerlo de una forma práctica, comprobando cómo se lleva a cabo una inspección técnica a uno de los cerca de 20.000  autobuses que realizan este servicio y examinar cada uno de sus elementos. Desde los escalones de entrada hasta el cartel indicativo de transporte escolar que deben llevar en la parte delantera y trasera. Tenemos conductor, inspector y autobús. ¿Nos subimos?

Antonio nos espera en la ITV de Tres Cantos (Madrid)(una de las casi 500 estaciones que pueden realizar TE en España) , dispuesto a pasar un examen detallado y minucioso que se prolonga durante dos largas horas. No hay prisa. Pero tampoco pausa porque ningún elemento, por pequeño que sea, puede quedar en el olvido. Los del oficio lo conocen como el  443, en referencia a la normativa reguladora de este tipo de transporte, ordenada por el Real Decreto 443/2001 del 27 de abril y sus posteriores modificaciones.

De entrada, según nos explican los inspectores, existe un primer control de carácter administrativo sobre las autorizaciones y documentos que deben de tener este tipo de vehículos, así como los requisitos especiales que debe cumplir el propio conductor, como son el permiso de conducción, los tiempos de conducción y descanso. En paralelo, hay un segundo control de tipo técnico. Aquí, podemos hablar de 2 fases diferenciadas. La que se pasa en la línea y que es común al resto de vehículos (identificación del vehículo; acondicionamiento exterior, carrocería y chasis, acondicionamiento interior; alumbrado y señalización; emisiones contaminantes; frenos; ejes, ruedas, neumáticos y suspensión; motor y transmisión). A partir de ahí, autobuses como el de transporte escolar o de mercancías o cualquier vehículo con reglamentación particular tienen revisiones adicionales. Es el caso.

 

La revisión paso a paso

Primera pregunta que nos surge: ¿cada cuánto tiempo pasan la revisión? De entrada, conviene saber que los autobuses no superan los 16 años de antigüedad contados desde la matriculación del inicio del correspondiente curso escolar. La ITV es anual si el autobús tiene menos de 5 años. A partir de entonces, se realiza cada seis meses.

Lo primero que identifica al autobús ‘escolar’ es el distintivo de transporte de menores, que deberá colocarse dentro del vehículo, en la parte frontal y en la parte posterior del mismo, de forma que resulte visible desde el exterior con las dimensiones, color y características establecidas en el Reglamento General de Vehículos. En el caso del rótulo luminoso la silueta de la figura sólo deberá estar iluminada durante las paradas que el vehículo realice para que los menores lo aborden o lo abandonen; no obstante, se permite que el dispositivo permanezca iluminado durante un máximo de 20 segundos después de la puesta en marcha del vehículo.

Acompañamos al conductor y al inspector con su guía para la ITV en mano. La hoja de ruta es extensa.

Puerta. Empezamos por la delantera en la que se inspeccionarán la apertura operada por el conductor, los mandos de emergencia protegidos y con un dispositivo que avise cuando no estén completamente cerradas. Los bordes deben de ser blandos y se señalizará con las luces de emergencia cuando se abra. Las puertas de servicio disponen de barras o asidero. Las de emergencia se abrirán fácilmente desde el interior y desde el exterior y no podrán ser accionadas por dispositivos de reserva de energía.

Escalera. Escalones de colores vivos y, como el resto del suelo del autobús, de material  antideslizante.

Nos colocamos en el asiento del conductor (ojo a los mandos de control, la visibilidad del conductor, las luces de emergencia, pantalla de protección provista de una pantalla transparente). Con los cinco sentidos en la carretera pero, como dice Antonio, sin quitar ojo a los niños que deben estar sentados y sujetos con su cinturón. Y ahí la ley es muy estricta. En cuanto a los asientos de los escolares y el cinturón de seguridad, los asientos ubicados frente a huecos de escalera o aquellos que no estén protegidos por el respaldo de otro, deben contar con un elemento fijo de protección que proporcione un nivel suficiente de seguridad. Si estos asientos van ocupados por niños de cinco a once años, los cinturones tendrán tres puntos de anclaje y dispondrán de cojines elevadores. El autobús deberá contar con plazas para minusválidos.

Además, es obligatoria la presencia de un acompañante con chaleco reflectante cuando el 50% de los alumnos transportados tengan menos de 12 años o se trate de un centro de educación especial. ¿Sabías que la mayor parte (90%) de los accidentes se producen cuando los niños suben y bajan del autobús? Por eso es imprescindible que el acompañante sea el primero en bajar en la parada y comprobar la seguridad del acceso.

Ventana, Lejos quedan aquellos viajes en autobús con la cabeza asomada por la ventana y la melena al aire. La abertura practicable de las ventanas no podrá exceder de 1/3 superior de las mismas. La normativa exige que las ventanas de emergencia que no sean de bisagras serán de vidrio de fácil rotura de acuerdo con lo que se determina en el Reglamento CEPE/ONU (36, 52 ó 107).

Otros requisitos: Martillos rompe cristales (sólo en caso de emergencia), botiquín de primeros auxilios y extintores. Deberán llevar instalado un tacógrafo y un limitador de velocidad.

– Salidas de emergencia. Visible desde el interior y exterior la expresión: “Salida de Emergencia” o “Salida de Socorro”.

-Los materiales empleados en el interior del habitáculo de pasajeros deberán cumplir la reglamentación sobre prevención del riesgo de incendio.

-Imprescindible también el control de las trampillas de evacuación.

Y así, durante casi dos horas, conductor e inspector recorren el coche de arriba abajo en la que surgen muchos temas en paralelo como la velocidad: siempre 10 km menos que el establecido en la vía, paradas previamente señalizada y muchos TODOS y TODAS. Todas las puertas podrán abrirse desde el interior cuando el vehículo esté parado; todas las puertas de servicio serán operadas por el conductor; todos los mandos de emergencia estarán protegidos contra el uso inadecuado por parte de los menores; todas las trampillas de evacuación podrán ser abiertas y retiradas fácilmente desde el interior… La lista es larga pero todo es poco cuando hablamos de la seguridad de nuestros hijos.

 

 

Reportaje realizado en la estación Tres Cantos Atisae, con el inspector Pedro Luque y la ingeniera Ana Casares.

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