El estado de los principales sistemas del vehículo resulta determinante a la hora de superar la Inspección Técnica de Vehículos y, sobre todo, para garantizar una conducción segura. Neumáticos, frenos, alumbrado, suspensión, emisiones o dirección son elementos sometidos a un desgaste continuo que, si no se comprueban a tiempo, pueden derivar en defectos graves. AECA-ITV detalla cuáles son las piezas que más se deterioran con el uso y qué aspectos conviene comprobar antes de acudir a la inspección.
Acudir a la estación de ITV con el vehículo en buen estado no solo facilita superar la inspección a la primera, sino que también contribuye a mejorar la seguridad vial y reducir las emisiones contaminantes. Desde la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV) recuerdan que muchos de los defectos graves detectados están relacionados con componentes sometidos a desgaste natural.
Se trata de piezas que se deterioran con el uso y que, en muchas oportunidades, los conductores desconocen que se encuentran en mal estado. Por ello, desde la entidad han elaborado un listado de piezas y sistemas a los que conviene prestar especial atención en el día a día y, también, antes de acudir a la ITV.
- Neumáticos: son el único punto de contacto entre el vehículo y la calzada. Su desgaste influye directamente en la adherencia, la distancia de frenado y la estabilidad. Por ello, antes de ir a la inspección, conviene comprobar:
- Profundidad mínima del dibujo.
- Desgaste irregular.
- Presión de inflado.
- Grietas, deformaciones o cortes.
- Que sean del mismo tipo y medida en cada eje.
- Sistema de frenos: es uno de los elementos de seguridad activa más importantes del vehículo. Las pastillas y discos se desgastan progresivamente con el uso, especialmente en conducción urbana. De ahí la importancia de comprobar algunos aspectos como:
- Espesor de pastillas y discos.
- Ausencia de vibraciones o ruidos extraños al frenar.
- Funcionamiento correcto del freno de estacionamiento.
- Alumbrado y señalización: las bombillas fundidas, los faros desalineados o las carcasas deterioradas son incidencias frecuentes. Desde AECA-ITV recomiendan:
- Comprobar todas las luces (posición, cruce, carretera, freno, indicadores de dirección, marcha atrás y antiniebla).
- Comprobar que la intensidad (clara diferencia entre las luces de posición y las de frenado) y el color sean los reglamentarios.
- Suspensión y amortiguadores: se trata de un sistema que se deteriora de forma progresiva y muchas veces el conductor no percibe claramente el desgaste. Entre las señales de alerta a las que prestar atención, están:
- Balanceo excesivo.
- Pérdida de estabilidad en curvas.
- Desgaste irregular de neumáticos.
- Fugas de aceite en amortiguadores.
- Defectos de estado en amortiguadores
- Emisiones y sistema de escape: el sistema de escape y los elementos anticontaminación (como catalizador o filtro de partículas) pueden deteriorarse con el paso del tiempo. Antes de ir a la ITV se debería comprobar:
- Ausencia de ruidos anómalos.
- Que no existan fugas.
- Que el vehículo no emita humos visibles anormales.
- Qué las emisiones no huelan de forma intensa o anormal.
- Dirección y elementos de transmisión: son componentes que influyen directamente en el control del vehículo y que pueden derivar en defectos. Algunos indicadores de estos fallos son:
- Vibraciones en el volante.
- Desviaciones al circular en línea recta.
- Ruidos al girar.
- Mancha en el suelo de líquido de dirección (en caso de direcciones hidráulicas)
Mantenimiento preventivo: clave para superar la ITV a la primera
Como en cualquier elemento mecánico, el desgaste es un proceso natural en cualquier vehículo, pero su impacto puede minimizarse con revisiones periódicas y un mantenimiento adecuado (siguiendo las prescripciones del fabricante). Desde AECA-ITV se insiste en que mantener el vehículo en buen estado mejora la seguridad de todos los usuarios de la vía y el medioambiente
Una comprobación básica antes de acudir a la ITV, de luces, neumáticos, niveles de líquidos y funcionamiento general, contribuye a una movilidad más segura y sostenible, además de evitar defectos leves o graves en la inspección.

