¿Qué elementos del vehículo se pueden reciclar?

Cuando un vehículo ha acabado su periodo de vida útil no necesariamente tiene que convertirse en desperdicio. De hecho, casi el 90% de sus piezas se pueden reciclar. La mayoría de ellas tienen la posibilidad de convertirse en elementos de uso cotidiano.

La inspección técnica es una medida esencial para garantizar la seguridad de los vehículos, especialmente para aquellos que ya cuentan con muchos años de matriculación. Sin embargo, cuando un coche ha terminado su periodo de vida útil y no cumple con las condiciones mínimas para circular, se le puede dar una segunda vida a través del reciclaje.

Aunque parezca increíble, el 88% de las piezas de un vehículo se reciclan y convierten en elementos de uso cotidiano, tales como: asfalto, muebles, calzado, césped artificial, entre otros.

El hierro, el acero, el aluminio, el cobre, el bronce, el latón y el plomo son algunos de los metales reciclables que pueden reutilizarse un número ilimitado de veces sin perder sus propiedades. También el papel y el cartón que forman parte del vehículo, así como los neumáticos, los vidrios y la tapicería se pueden reciclar.

Sin embargo, hay algunos residuos peligrosos que, en algunos casos, no pueden volver a utilizarse y requieren de un tratamiento especial para no dañar el medioambiente. Es por eso que hay que tener en cuenta que proceso seguir para poner fin a la vida útil de un vehículo.

Así es el proceso de reciclado de un vehículo

En primer lugar, hay que recordar que abandonar un vehículo en la vía pública conlleva una sanción económica. Es por ello que, una vez que se ha decidido dejar de usar un vehículo, y se decide que ha llegado al final de su vida útil, hay que realizar un proceso de tratamiento del mismo que es muy sencillo para el ciudadano.

Tan sólo hay que comunicar la intención de baja del vehículo a un Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos (CAT), quienes recogerán el vehículo y tramitarán la baja definitiva del mismo en el Registro de Vehículos de la Dirección General de Tráfico (DGT)

A partir de aquí, el CAT se encarga se separar las piezas entre aquellas que se pueden reciclar, las que se pueden reutilizar y aquellas que son para su valorización.

Tras la clasificación de los elementos, todos ellos son cedidos a gestores autorizados para su correcto tratamiento y, así, volver a dar una segunda utilización a los elementos del vehículo, protegiendo de esta forma, el medioambiente y asegurando una adecuada gestión de los residuos.

Para mayor información sobre el tratamiento del vehículo al final de su vida útil, visitar la página web de SIGRAUTO (Asociación Española para el Tratamiento Medioambiental de los Vehículos Fuera de Uso) (https://www.sigrauto.com)

La labor de la ITV en la protección del medio ambiente

Apostar por el reciclaje de las piezas de los vehículos que ya no se usan es una forma más de proteger el medio ambiente, una labor con la que el sector de la ITV está muy comprometido. De hecho, de acuerdo con el último estudio publicado por la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) sobre la “Contribución de la ITV a la seguridad vial y al medio ambiente”, la ITV evita al año en España la circulación de 935.556 vehículos con emisiones contaminantes superiores a las permitidas, reduciendo la emisión de 39.370 toneladas de partículas contaminantes y evitando 575 muertes prematuras ocasionadas por emisiones contaminantes.

AECA-ITV La ITV salva vidas
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