La seguridad vial y la protección del medio ambiente dependen de múltiples factores, pero también de la existencia de sistemas de control fiables, homogéneos y adaptados a los constantes avances tecnológicos. En este contexto, la normalización desempeña un papel fundamental al establecer criterios comunes que garantizan la calidad, la transparencia y la eficacia de procesos tan relevantes como la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).
Para conocer mejor cómo las normas técnicas contribuyen a reforzar la confianza en las inspecciones y cómo se adaptan a los nuevos desafíos de la movilidad conectada, eléctrica y automatizada, hablamos con Tania Marcos, secretaria del Comité de Ciudades Inteligentes de la Asociación Española de Normalización (UNE).
- La ITV es una herramienta esencial para garantizar la seguridad vial y la protección medioambiental. ¿Qué papel juegan las normas técnicas en asegurar la calidad y la homogeneidad de las inspecciones en todo el territorio nacional?
Las inspecciones técnicas deben realizarse siguiendo criterios homogéneos para garantizar que todos los vehículos sean evaluados con los mismos estándares, independientemente de dónde se encuentren. Precisamente, las normas técnicas permiten establecer esos requisitos comunes, consensuados por todas las partes implicadas, desde las administraciones hasta los organismos de inspección y el sector empresarial. Gracias a ellas se unifican procedimientos, metodologías y criterios de actuación, aportando coherencia, seguridad jurídica y confianza al sistema.
- La normalización y la acreditación son pilares fundamentales de la confianza en los sistemas de control. ¿Cómo contribuyen las normas elaboradas por UNE a mejorar la fiabilidad, transparencia y eficacia de las ITV?
Las normas son una herramienta de apoyo fundamental para que la legislación pueda aplicarse de forma eficaz y homogénea. Todos los agentes que participamos en los procesos de inspección valoramos su utilidad porque aportan directrices claras sobre cómo desarrollar las actividades de evaluación y control. Esto contribuye a reforzar la fiabilidad de las inspecciones, facilita la transparencia en los procedimientos y ayuda a que los organismos de inspección trabajen bajo criterios objetivos y reconocidos, generando confianza tanto en las administraciones como en los ciudadanos.
- En un contexto de transformación tecnológica —vehículos eléctricos, conectados o automatizados—, ¿cómo puede la normalización anticiparse y dar soporte a estos nuevos retos del sector de la movilidad y de la inspección técnica?
La normalización evoluciona al mismo ritmo que la tecnología. Los nuevos requisitos derivados de la incorporación de vehículos eléctricos o conectados ya se están reflejando en las normas técnicas, permitiendo que los procesos de inspección se adapten a estas innovaciones. Pero la evolución no afecta únicamente a los vehículos; también alcanza a las competencias técnicas que deben tener los profesionales encargados de las inspecciones.
Además, las normas son documentos vivos. Una vez publicadas, se someten periódicamente a revisión para evaluar si deben mantenerse, actualizarse o incluso eliminarse. Este proceso permite incorporar nuevos avances tecnológicos, responder a las necesidades del mercado y mejorar continuamente los sistemas de evaluación de la conformidad.
En el caso de los organismos de inspección, las revisiones buscan reforzar el rigor técnico de las inspecciones, facilitar la armonización con otras normas internacionales de evaluación de la conformidad y aportar la flexibilidad necesaria para afrontar nuevos desafíos, siempre preservando principios esenciales como la imparcialidad y la independencia.
Para ver el vídeo de la entrevista a Tania Marcos, se puede visitar en el canal de YouTube de la asociación.

