El aumento en las restricciones de tráfico a los vehículos más contaminantes, así como una mayor conciencia por la protección del medio ambiente han llevado a muchos conductores a buscar opciones de movilidad más sostenibles. Sin embargo, el elevado precio de los coches eléctricos ha hecho que se consideren otras opciones como la conversión a otro tipo de combustible, tales como el GLP. Pero, ¿cómo hacerlo y qué ventajas tiene? AECA-ITV lo explica.
De acuerdo con datos de la Asociación de Transformadores de Vehículos (Astrave), las transformaciones de vehículos de combustión a gas licuado de petróleo (GLP) se incrementaron en el país un 36,5% el año pasado, alcanzando las 3.512 unidades. Se trata de una cifra que muestra el interés que ha despertado esta opción entre los conductores españoles.
Y es que, el aumento en las restricciones de tráfico que han implementado un gran número de ayuntamientos a nivel nacional, como las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE); unido a las ventajas de aparcamiento que tienen los vehículos menos contaminantes, así como una mayor conciencia por la protección del medio ambiente, han hecho que muchas personas se planteen la posibilidad de buscar formas de movilidad más sostenibles.
Aunque la electromovilidad se ha mostrado como la opción más recomendada, aún son muchos los obstáculos que debe superar para convertirse en una realidad. El elevado precio de los vehículos eléctricos, así como la todavía escasa infraestructura de recarga, ha hecho que los conductores busquen otras posibilidades, tales como convertir su vehículo a GLP.
El GLP, un combustible que reduce las emisiones
El gas licuado del petróleo es un producto que se fabrica con butano y propano a presión. Ya que proviene en un 30% del proceso de refinado del petróleo y en un 70% de los yacimientos de gas natural, es un combustible alternativo que permite reducir las emisiones contaminantes de un vehículo, ayudando a la descarbonización del parque automotor.
Convertir un vehículo de gasolina a uno de gas es bastante sencillo, ya que no necesita de muchos elementos y consiste en la instalación de un sistema de combustible secundario, ya que los vehículos GLP tienen depósitos independientes de GLP y gasolina y el conductor puede elegir cuándo usar uno y cuándo usar el otro.
Se trata de un kit de conversión que se puede instalar en cualquier vehículo de combustión y que incluye: un depósito para el gas, tubos de conexión hasta la toma de llenado y hasta el motor, nuevos inyectores del motor, una centralita propia de gestión de la combustión de GLP y un conmutador que acciona el cambio entre un tipo de combustible y otro.
Ventajas de los vehículos GLP
Son muchos los beneficios que ofrecen los vehículos GLP, tales como:
- Reducción de las emisiones de CO2.
- Bonificación en el pago del impuesto de circulación.
- Ahorro en el repostaje que puede llegar a ser hasta de un 40% frente a la gasolina.
- Disponer de una etiqueta ECO, lo que significa que no se ven afectados por las restricciones impuestas en las ZBE y se benefician de las facilidades de parking que tienen los coches con esta etiqueta.
- Ahorro del gasto de mantenimiento, ya que los vehículos GLP suelen tener menos averías.
Pese a todas estas ventajas, la conversión a GLP tiene algunos inconvenientes como la pérdida de espacio en el vehículo, ya que el depósito de GLP se coloca, principalmente, en el maletero; se tiene que seguir usando la gasolina y también aumenta el peso del vehículo entre 50 y 70 kg.
La conversión a GLP debe comprobarse en la ITV
Desde AECA-ITV recuerdan que la conversión de un vehículo de gasolina en uno propulsado por GLP es una reforma de importancia y, por tanto, se tiene que homologar según el procedimiento correspondiente.
Una vez instalado y con todos los documentos necesarios, se tiene que acudir a una estación ITV para poder finalizar el proceso de legalización del sistema. Además de presentar el vehículo modificado, se debe de aportar el certificado del taller que realizó el montaje y el certificado de conformidad del fabricante donde indique que el sistema instalado es apto para el vehículo.
Tramitada la reforma en la ITV, se debe renovar el Permiso de Circulación, aclarando que se trata de un coche con motor bicombustible.

