¿Por qué es una mala noticia para la seguridad vial que en Portugal las motos no tengan que pasar la ITV?

Por: Guillermo Magaz, director gerente de AECA-ITV

La Inspección Técnica de Vehículos es un procedimiento que está regulado en Europa por la directiva 2014/45/UE, una normativa que todos los países miembros deben cumplir. Aunque allí se especifica que “la inspección técnica de vehículos forma parte de un régimen diseñado para garantizar que los vehículos estén en buenas condiciones desde el punto de vista de la seguridad y el medio ambiente durante su uso” y se incluye a “los vehículos de dos o tres ruedas con una cilindrada de más de 125 cm” entre los que deben ser sometidos a estas comprobaciones, el parlamento de Portugal decidió hace unos meses derogar la obligatoriedad de las inspecciones técnicas a motocicletas que iba a haber entrado en vigor este año.

Se trata de una decisión que va en contra de lo que está sucediendo en otros países; como es el caso de Francia donde, por el contrario, recientemente se ha instaurado la ITV a motos en un intento por reducir la elevada tasa de siniestralidad de este tipo de vehículos. Pero, además, esta medida de Portugal debe despertar preocupación en toda Europa, un continente con una gran movilidad por carretera entre países, ya que significa que las motocicletas portuguesas podrían estar circulando sin cumplir con los estándares mínimos de seguridad y medio ambiente, poniendo en peligro no sólo a sus pasajeros, sino también al resto de usuarios de las vías públicas.

Además, la derogación de la obligatoriedad de pasar la ITV en motos es también una mala noticia para los propios motoristas portugueses. Contrario a lo que se ha venido diciendo en algunos medios de comunicación en las últimas semanas, la siniestralidad en motocicletas en Portugal no ha parado de crecer en los últimos años, lo que hace aún más necesarias las comprobaciones periódicas. Hay que recordar que el mal estado del vehículo es una de las causas de siniestros viales y, en muchos casos, tan sólo a través de las ITV se pueden detectar esos defectos que pueden suponer un riesgo para su seguridad.

De acuerdo con el más reciente informe de la Autoridad Nacional de Seguridad Vial de Portugal, durante el 2023, último año del que se tiene registro, la siniestralidad en motocicletas en nuestro país vecino aumentó un 25,8% con respecto al 2019. En total, en 2023 murieron 124 motoristas, 31 más que en 2019 y 25 más que en 2022, lo que demuestra la tendencia alcista en la muerte de motociclistas en Portugal y evidencia la necesidad de tomar acciones para mejorar la seguridad de este tipo de vehículos.

No obstante, sólo con imponer la obligatoriedad de realizar inspecciones periódicas no es suficiente para reducir la siniestralidad; es necesario concienciar a la población sobre la importancia de cumplir con esa medida. Un ejemplo de ello es el caso de España, donde es obligatorio que las motocicletas pasen la ITV, pero la elevada ratio de incumplimiento es un factor importante en el incremento de la  siniestralidad en este tipo de vehículos .

De hecho, de acuerdo con la DGT, durante el 2024, murieron en nuestro país 289 personas que se desplazaban en motocicletas, el número más alto registrado desde 2015. De ellas, el 26%, 76 fallecidos, se registraron en autopistas y autovías; lo que representa un 13% más que en 2023, siendo también la cifra más alta de los últimos 10 años.

El estudio de la Universidad Carlos III de Madrid sobre la “Contribución de la ITV a la Seguridad Vial y al Medio Ambiente”, ya había advertido sobre la cantidad de motocicletas que circulan en España sin tener la ITV en vigor. El informe cifraba en 65% la ratio de incumplimiento de la ITV en motocicletas para el año 2021 y reconocía la importancia de la inspección técnica de vehículos para la seguridad vial, al asegurar que cada año las inspecciones técnicas evitan al menos 15.641 siniestros viales, 13.110 heridos y salvan 723 vidas.

Pero, es más. Como ejemplo de reducción de siniestralidad en vehículos de dos ruedas, podemos analizar el caso de los ciclomotores en España y como,  gracias a implementar la ITV obligatoria en los ciclomotores en el año 2006 permitió que la siniestralidad vial en la que se veían involucrados estos vehículos se redujera de forma considerable, como adición a las medidas tomadas en el año 1999 respecto a la obligatoriedad del casco y al registro e identificación de este tipo de vehículos, tal y como se muestra en el gráfico adjunto:

Es un hecho que garantizar que las motocicletas circulen cumpliendo los estándares de seguridad establecidos puede salvar vidas. De ahí la importancia de las ITV en este tipo de vehículos cuya peligrosidad es mayor que la de otros. El propio Observatorio Europeo de la Seguridad Vial ha asegurado que los motoristas tienen 17 veces más probabilidades de morir en un accidente de tráfico que un conductor de coche. Por eso tenemos que decirlo, alto y claro: que en Portugal las motocicletas no tengan que pasar la ITV es una muy mala noticia para la seguridad vial, no sólo en Portugal, si no en toda Europa.