El transporte en autobús y autocar supera los 3.570 millones de viajeros anuales en España, lo que equivale a una media de más de 9,7 millones de desplazamientos diarios.
A pesar del papel esencial que desempeña este tipo de vehículo en la movilidad, la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV) advierte sobre la situación del parque de autobuses y autocares en nuestro país, cuya antigüedad media, según datos del 2024, es de 14,5 años, lo que supone un factor relevante en términos de seguridad vial y sostenibilidad.
Aunque la edad media de estos vehículos se sitúa por debajo del conjunto del parque (15,1 años de antigüedad), continúa siendo elevada y tiene un impacto directo en su estado. De hecho, el estudio de la Universidad Carlos III de Madrid “Contribución de la ITV a la seguridad vial y al medio ambiente”, ha confirmado que los vehículos más antiguos presentan un mayor número de defectos, lo que los convierte en menos seguros y más contaminantes. Asimismo, en el citado estudio se afirma que los vehículos a partir de los 11 años se ven implicados en siniestros viales en un mayor porcentaje, creciendo éste de forma progresiva según aumenta su antigüedad.
Los autobuses y autocares, los que tienen más defectos graves
De acuerdo con datos del Ministerio de Industria y Turismo (MINTUR) analizados por AECA-ITV, los autocares ocupan el segundo lugar entre los vehículos en peor estado del parque automotor nacional, solo por detrás de los camiones (el 29% es rechazado en la primera inspección). En el caso de los autobuses y autocares únicamente el 73% supera la ITV en su primera inspección.
En ese 27% de los autobuses y autocares que son rechazados en ITV, se detectan 2,7 defectos graves y muy graves, lo que los convierte en el tipo de vehículo con más fallos detectados en cada inspección.
El uso intensivo de estos vehículos también influye en su desgaste: los autobuses y autocares de más de 5 toneladas recorren de media cerca de 482.000 kilómetros, situándose entre los que más kilómetros acumulan.
Defectos más detectados en autobuses y autocares
En cuanto al tipo de defectos graves y muy graves detectados en estos vehículos, los datos del MINTUR reflejan que la mayoría, el 17,6%, corresponde al capítulo de “Otros” del Manual de Procedimiento de Inspección de las Estaciones ITV, en el cual se incluyen los fallos en el tacógrafo, en el limitador de velocidad y/o reformas no autorizadas, entre otros. Además, en este capítulo está también el cumplimiento con la normativa establecida para el transporte escolar.
En segundo lugar, ocupando el 15,7% del total, están los fallos en los frenos. Le siguen los defectos en acondicionamiento exterior, con el 13,6%; en emisiones contaminantes con el 12,7%; en alumbrado y señalización, con el 12,68%; y ejes, ruedas, neumáticos y suspensión, con el 11,8%.
Aumenta la siniestralidad en autobuses y autocares
Todos estos datos tienen una consecuencia clara: la siniestralidad de este tipo de vehículos muestra una tendencia al alza. Datos de la Dirección General de Tráfico muestran que, en 2024, se registraron 2.855 siniestros viales con autobuses implicados, frente a los 2.662 de 2023, concentrándose el 89% en vías urbanas. Ese mismo año fallecieron 6 personas usuarias de autobuses, el doble que en 2019, y aumentaron significativamente las personas heridas hospitalizadas, alcanzando las 77.
Ante este escenario, AECA-ITV subraya la importancia de reforzar el mantenimiento de estos vehículos y garantizar el cumplimiento de las inspecciones técnicas. “Los datos evidencian que, aunque el transporte en autobús sigue siendo uno de los más seguros, no podemos obviar el impacto que tiene la antigüedad del parque en la seguridad vial y en el medio ambiente. Es fundamental apostar por un adecuado mantenimiento y por el cumplimiento riguroso de las inspecciones técnicas periódicas para reducir riesgos y mejorar la calidad del transporte”, asegura Guillermo Magaz, director gerente de la entidad.
AECA-ITV recuerda que la ITV es una herramienta clave para detectar fallos antes de que se conviertan en un riesgo real en carretera, especialmente en vehículos de uso intensivo como los autobuses y autocares. Asimismo, recomienda pasar la ITV hasta un mes antes de su fecha de caducidad ya que permite planificar la cita con antelación y no modifica el periodo máximo de validez de la próxima inspección. Tener la ITV al día es clave para mejorar la seguridad vial y la protección del medio ambiente. Adicionalmente, se evita estar expuesto a una sanción de 200€ o 500€, dependiendo del caso.

