Febrero es uno de los meses más fríos del año, una época en la que los vehículos se ven expuestos a bajas temperaturas, así como a fenómenos climatológicos como la nieve y el hielo. Se trata de una situación que puede alterar su buen funcionamiento. Desde la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos explican los efectos del frío en los vehículos.
Las bajas temperaturas pueden afectar el correcto funcionamiento de los diferentes sistemas de un vehículo, además de aumentar su consumo de combustible. AECA-ITV enumera los principales elementos a los que debemos prestar especial atención cuando nuestro vehículo esté expuesto al frío:
- Los líquidos: el agua del limpiaparabrisas se congelará cuando el vehículo esté a menos de 0ºC. Por eso es recomendable la utilización de líquidos limpiaparabrisas con aditivos basados en alcoholes que bajan su punto de congelación. Por su parte, conviene elegir la viscosidad del aceite del motor en base a las temperaturas extremas de las zonas de utilización del vehículo. Si la viscosidad del aceite es del tipo 20W, se va a volver más viscoso cuando la temperatura baje de los -10ºC/-15ºC perdiendo algunas de sus propiedades; mientras que los aceites del tipo 10W no se verán afectados a estas temperaturas.
- La batería: este elemento del vehículo pierde la mitad de su potencia al estar expuesta a temperaturas por debajo de los -10ºC, lo que puede complicar el arranque del vehículo. Cuando se trata de uno eléctrico, las bajas temperaturas hacen que la batería pierda autonomía.
- La luna: cuando un automóvil queda muchas horas a la intemperie expuesto a bajas temperaturas, la luna puede congelarse impidiendo la visibilidad del conductor. Si esto pasa, no debemos echar agua caliente, pues el cristal se puede romper. Podemos echarle alcohol puro, ya que al tener un punto de congelación inferior al agua, ayuda a que el hielo se derrita.
Consejos para arrancar un vehículo en frío
Dado que una de las principales dificultades que podemos encontrarnos al exponer un vehículo al frío es el arranque, desde AECA-ITV ofrecen una serie de consejos para hacerlo de manera segura.
Desde la asociación explican que, aun cuando hayamos podido encender el motor sin dificultad, no debemos arrancar de forma inmediata. Debemos esperar unos minutos para que los diferentes sistemas del vehículo se calienten. Se trata de un proceso que debe hacerse al ralentí, evitando los acelerones para dejar que el aceite llegue al motor y la temperatura del vehículo vaya subiendo. Una vez haya subido la temperatura, se puede comenzar a circular, pero de forma sutil, sin forzar el motor y sin apurar las marchas.
Además de estos consejos, es clave que el vehículo tenga la ITV en regla ya que solo así tendremos la certeza de que nuestro vehículo cumple con los estándares mínimos de seguridad para circular y que todos sus sistemas funcionan de forma correcta.

