Minimizar el impacto medio ambiental de los medios de transporte es uno de los principales objetivos de la ITV. Pero, además de garantizar que nuestro vehículo tiene la inspección al día y sigue un correcto mantenimiento, todos los conductores podemos tomar otras medidas para reducir la contaminación que emitimos. Una de ellas es la conducción eficiente.
Mejorar la calidad del aire que respiramos es una necesidad imperiosa y, dado que el transporte por carretera es uno de los principales factores contaminantes, todos debemos enfocarnos en reducir el impacto que genera la movilidad en el medio ambiente. Para ello, la inspección técnica de vehículos desempeña un papel fundamental.
La ITV contribuye a evitar la circulación de los vehículos cuyas emisiones excedan los límites marcados por la ley, ayudando a la disminución de la contaminación atmosférica. De hecho, de acuerdo con el estudio de Contribución de la ITV a la Seguridad Vial y al Medio Ambiente de la Universidad Carlos III de Madrid, las inspecciones técnicas de vehículos evitan al año 575 víctimas prematuras por emisiones contaminantes.
Pero, además de garantizar que nuestro vehículo tiene la ITV al día y sigue un correcto mantenimiento, hay otras medidas que podemos tomar para reducir los efectos medio ambientales de los medios de transporte. Una de ellas es la conducción eficiente.
¿Qué es la conducción eficiente?
La conducción eficiente es un modo de conducir el vehículo que tiene como objetivo lograr un bajo consumo de carburante a la vez que reducir la contaminación ambiental. Algunos estudios apuntan a que seguir una serie de pautas al volante puede disminuir el consumo de combustible una media del 15%, reduciendo también la emisión de CO2 y otras sustancias nocivas para la salud.
Desde AECA-ITV ofrecemos algunos consejos para lograrlo:
- No acelerar el vehículo al momento de encenderlo.
- Utilizar la primera marcha para iniciar el recorrido, sin necesidad de una gran aceleración.
- Evitar revolucionar el motor por encima de lo necesario.
- Usar marchas largas a bajas revoluciones.
- Evitar los acelerones o frenazos repentinos.
- Mantener la distancia de seguridad para anticiparse a los imprevistos.
- Usar el freno motor.
- Moderar la velocidad.
- Reducir el uso del sistema de climatización del vehículo controlando que la temperatura del interior del habitáculo no sea muy baja en los meses de más calor (recomendable por encima de los 23ºC).
Además de reducir el consumo de combustible y la emisión de gases contaminantes, tener una conducción eficiente ofrece una mayor seguridad y confort dentro del vehículo, así como un menor desgaste de los elementos mecánicos y un ahorro en el mantenimiento del mismo.

