Los meses de verano son quizás en los que más vehículos camperizados vemos en las carreteras. De hecho, en los últimos años se ha convertido en una de las opciones preferidas a la hora de viajar por vacaciones. Es por ello que su seguridad se ha convertido en un factor clave para las autoridades. Un elemento que garantiza su correcto funcionamiento es la ITV.
Al igual que el resto de vehículos, los vehículos camperizados también tienen la obligación de pasar la ITV de forma periódica. Sin embargo, por sus propias características, la inspección técnica que se les realiza tiene algunas particularidades. La Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos AECA-ITV explica algunas de ellas:
- Capítulo de identificación:
Es uno de los apartados en los que se detectan más fallos en la ITV a este tipo de vehículos, ya que, entre los documentos que se aportan, se deben incluir aquellos que legalizan las reformas efectuadas sobre el mismo: el informe de conformidad, el proyecto técnico, el certificado final de obra o el certificado de autorización de la instalación de gas, en caso de haber incluido una instalación de gas.
- Apartado de acondicionamiento exterior, carrocería y chasis:
Dado que muchos vehículos campers cuentan con toldos, placas solares y aire acondicionado en el exterior, en la inspección técnica se debe comprobar que todos estos elementos cumplen con la normativa y no suponen un riesgo para la seguridad del vehículo.
- Capítulo de acondicionamiento interior:
El anclaje de los asientos y de los elementos que se han incorporado al vehículo para camperizarlo resulta de vital importancia en la inspección técnica. Asimismo, también se revisa con detalle el mobiliario, ya que este debe estar anclado y asegurado.
Además, también se comprueban con especial detenimiento los frenos, ya que los campers son vehículos con un peso considerable por su estructura y equipamiento incluido. La instalación eléctrica, el enganche o bola de remolque y los depósitos de agua, también son inspeccionados.
Cambio en la frecuencia de la ITV
Una de las principales diferencias de la ITV a un camper con respecto al resto de vehículos es la frecuencia con la que debe pasar su inspección periódica, la cual también va a depender de la clasificación o categoría, ya que las furgonetas camperizadas pueden pertenecer a la categoría N o M.
En el caso de pertenecer a la categoría N, deben someterse a su primera ITV a los dos años de su matriculación. A partir de ahí, tendrán que pasarla cada dos años hasta que alcancen los seis años de antigüedad. Desde el sexto año en adelante, deberán realizarla de manera anual y, tras cumplir diez años, cada seis meses.
Por su parte, aquellos que corresponden a la categoría M no tienen que pasar la ITV hasta los cuatro años de su matriculación. Después, deberán realizarla cada dos años y, a partir del décimo año, de manera anual.
Para ver un vídeo en el que se explica el proceso de inspección técnica a un vehículo camperizado, puedes visitar el canal de YouTube de la asociación.

