La Inspección Técnica de Vehículos no solo permite comprobar que un vehículo reúne las condiciones técnicas necesarias para circular con seguridad, sino que también desempeña un importante papel como impulsora de su mantenimiento preventivo. Así lo evidencia un reciente estudio internacional realizado por la Universidad de Ciencias Aplicadas de Dresde (Alemania), que ha analizado el estado técnico de 11.606 turismos antes de las operaciones de mantenimiento y reparación relacionadas con su próxima inspección técnica.
Los resultados muestran una diferencia significativa entre el estado en el que los vehículos circulan habitualmente y aquel en el que finalmente se presentan a la inspección. Antes de realizar las correspondientes tareas de mantenimiento o reparación, solo el 40,7% de los vehículos analizados estaba libre de defectos, mientras que otro 9,3% presentaba únicamente defectos leves. Es decir, prácticamente, sólo la mitad de los vehículos analizados habría obtenido un resultado favorable sin defectos leves en la inspección en las condiciones en las que se encontraba previamente.
Para la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), estos datos ponen de manifiesto un efecto de la inspección técnica que no siempre resulta visible en las estadísticas: la cercanía de la fecha de la ITV incentiva a los propietarios a comprobar, mantener y reparar sus vehículos. De hecho, el propio estudio concluye que la inspección tiene un fuerte “efecto anticipatorio”, ya que desencadena actuaciones de mantenimiento y reparación que no aparecen posteriormente en el resultado oficial de la ITV precisamente porque los defectos han sido subsanados antes de acudir a ella.
A mayor antigüedad, más defectos y mayor necesidad de mantenimiento
La investigación también evidencia que el deterioro del estado técnico de los vehículos se acentúa con la antigüedad. A medida que aumenta la edad del vehículo, crecen tanto el número como la gravedad de los defectos detectados y, en consecuencia, también aumenta el esfuerzo de mantenimiento y reparación necesario antes de la inspección. En el décimo periodo de ITV, cerca del 80% de los vehículos analizados presentaba defectos graves o peligrosos, o se encontraba en condiciones que impedían su circulación segura.
La evolución también se aprecia en el número de anomalías que es necesario corregir: los vehículos con defectos registraban una media de 1,6 fallos graves, peligrosos o incompatibles con la circulación antes de la primera ITV, cifra que aumentaba hasta los 4,2 antes de la décima inspección periódica.
Estos resultados refuerzan la importancia de entender el mantenimiento y la ITV como herramientas complementarias. El mantenimiento periódico realizado por el propietario del vehículo permite conservar el mismo en buenas condiciones durante toda su vida útil, mientras que la ITV aporta un control independiente y reglado de sus principales elementos y sistemas de seguridad y medio ambientales.
El riesgo añadido del incumplimiento de la ITV
Las conclusiones del estudio adquieren especial relevancia en España, donde el nivel de incumplimiento de la ITV se sitúa actualmente cerca del 30%. Desde AECA-ITV se advierte de que no realizar la inspección técnica periódica cuando corresponde no supone únicamente eludir un control obligatorio: también puede reducir el efecto llamada asociado a la proximidad de la ITV, que actúa como incentivo para realizar las operaciones de mantenimiento y reparación necesarias en el vehículo.
De esta forma, un vehículo que no acude a la ITV estaría circulando no solo sin que una entidad independiente haya comprobado su estado técnico, sino también sin que se produzca ese incentivo adicional, previo a la ITV, para detectar y corregir posibles defectos que, como demuestra el estudio, se dan en un alto porcentaje y, en consecuencia, incrementa el riesgo de que estos vehículos puedan provocar siniestros viales, con heridos y fallecidos.
En este sentido, director gerente de AECA-ITV, Guillermo Magaz, señala que: “Este estudio pone cifras a un efecto de la ITV que resulta fundamental para la seguridad vial. Saber que se acerca la fecha de la inspección lleva a muchos conductores a comprobar y reparar previamente sus vehículos. Por ello, cuando cerca del 30% de los vehículos obligados no acude a la ITV, no solo estamos perdiendo el control independiente sobre su estado técnico, sino también ese importante estímulo para el mantenimiento preventivo y, como consecuencia, se aumenta el riesgo de provocar siniestros viales y dañar el medioambiente”.
Desde AECA-ITV recuerdan que mantener correctamente el vehículo y acudir a la ITV en los plazos establecidos son dos actuaciones esenciales y complementarias para garantizar que los vehículos conserven unas condiciones adecuadas de seguridad y medio ambientales durante toda su vida útil. Los resultados de la investigación refuerzan, además, la necesidad de seguir trabajando para reducir el elevado nivel de incumplimiento de la ITV y evitar que circulen vehículos cuyo estado técnico se desconoce.

