Si algo ha demostrado el sector de la ITV desde su creación es la importancia de la labor que realiza, no solo para mejorar la seguridad vial, sino también para minimizar el impacto medioambiental de los medios de transporte. Pese a ello, siguen existiendo niveles muy elevados de absentismo. Por ello, reducir el número de vehículos que circulan por las carreteras españolas con la ITV caducada, junto con el control de las emisiones, se encuentra a la cabeza de los objetivos a abordar por AECA-ITV. Sobre esto, así como sobre el auge de los coches eléctricos, hemos hablado con José Belarmino Rodríguez Blanco, vocal de AECA-ITV.
- La pandemia ha afectado, entre otros muchos aspectos, a la economía de los hogares españoles, ya resentidos por la crisis de 2008. Y aunque la prueba de ITV tiene un bajo coste, reparar las incidencias en el taller no siempre lo es. ¿Cómo se podría paliar este problema?
Es importante recordar que, de acuerdo con el estudio de Contribución de la ITV a la Seguridad Vial y al Medio Ambiente de la Universidad Carlos III, las ITVs evitan al año 539 víctimas mortales, cerca de 12.100 heridos de distinta consideración y al menos 17.700 accidentes de tráfico. Y, si el total de los vehículos que no acuden a las inspecciones obligatorias lo hubieran hecho, podrían haberse evitado al menos 8.800 accidentes, más de 7.000 heridos y 161 muertes adicionales.
Las inspecciones técnicas permiten detectar posibles defectos que, de otra forma, los conductores desconocerían. Contribuyendo a la mejora de la seguridad vial y a la calidad medio ambiental.
- ¿Cuáles son los aspectos que causan un mayor número de accidentes entre los coches que deciden no pasar la ITV?
Los motivos más frecuentes, a nivel general, que provocan o agravan los accidentes en carretera son los defectos mecánicos del vehículo. Ya que desde el momento en el que empiezan a circular, comienza el riesgo de tener averías de cualquier tipo.
Además, entre los motivos más usuales por los que un vehículo no pasa la ITV se encuentran los fallos en los sistemas de alumbrado y señalización, seguidos de problemas en los ejes, las ruedas y la suspensión. Todos ellos son elementos muy importantes en la seguridad o que permiten ver y ser visto. El mal funcionamiento o estado incorrecto de estos elementos o sistemas puede favorecer que se produzca un accidente en un momento determinado.
- El no disponer de un escenario claro sobre el tipo de combustible a utilizar en el futuro en los vehículos está provocando una desconfianza en los usuarios. ¿Cómo va a afectar esto, a futuro, al sector de la ITV y a la seguridad vial?
El sector del automóvil está en continuo cambio y evolución. Los vehículos cada vez disponen de más sistemas de seguridad, además, en los últimos años se ha producido un giro muy veloz hacia la electrificación de los mismos. No obstante, desde nuestro sector trabajamos en la implementación estándares y pruebas con las que impulsar el futuro de la movilidad. Nos adaptamos a los nuevos modelos y seguimos avanzando hacia los campos de la conducción automatizada, la movilidad eléctrica o las pruebas de emisiones, con el fin ofrecer inspecciones técnicas que mejoren la seguridad vial y la protección medio ambiental.
El sector ITV tiene un compromiso con la seguridad vial que por el momento ha contribuido al descenso de accidentes en carretera en España. Logrando reducirlos en más del 65,5%, la mayor reducción de toda Europa. Esperamos que estos números sigan creciendo, y poco a poco logremos evitar que el 100% de los vehículos que estén obligados a pasar la inspección, lo hagan.
- Una de las principales ventajas de los coches eléctricos es la reducción de emisiones que supondrán. Sin embargo, existe mucho desconocimiento respecto a cómo deben pasar la ITV ¿podrías darnos algunas pautas?
La diferencia principal entre un coche eléctrico y uno de combustión es la eliminación de emisiones directas de los primeros. Por eso las pruebas de emisiones contaminantes de los vehículos eléctricos no se comprueban en la ITV. Sin embargo, estos vehículos sí equipan unos elementos adicionales, como son las baterías de tracción y los cableados de alta tensión, que son revisados siempre que sean accesibles.
El resto de elementos y sistemas del vehículo son similares (alumbrado, frenos, suspensión, neumáticos, etc…) por lo que los procesos de inspección son equivalentes a las comprobaciones que se realizarían en un vehículo de combustión. Lo que supone que, a grandes rasgos, la inspección técnica sea prácticamente idéntica.
Por lo demás, se debe realizar la inspección de estos vehículos en los mismos plazos que se haría con cualquier otro vehículo de combustión y, sobre todo, recordar que un coche eléctrico también tiene que pasar la ITV. De no hacerlo, existen las mismas probabilidades de sufrir un accidente que con cualquier otro vehículo y, por supuesto, las mismas sanciones y no cobertura del seguro en caso de siniestro.
- Recientemente se ha dado a conocer una aplicación que ayuda a que los usuarios puedan contratar a alguien que pase la ITV por ellos. ¿Crees que, avances como este, podrán reducir las cifras de absentismo?
Puede ser beneficioso, eso seguro. Aunque cabe recordar que los horarios para realizar las inspecciones son muy amplios y, además, existe la posibilidad de realizar la inspección 30 días antes del vencimiento, sin que la fecha de vencimiento se vea afectada para la próxima inspección. Aún así el 50% de los vehículos que acuden a la ITV lo hacen con la inspección técnica caducada. Por lo que está claro que el problema no es la accesibilidad, sino la despreocupación y la falta de consciencia sobre los peligros que puede acarrear circular con la ITV caducada.
Es cierto que uno de los problemas más acuciantes hoy en día es la falta de tiempo y la dificultad a la hora de priorizar para distribuirlo. Por lo que esperamos que, efectivamente, aplicaciones como esta puedan favorecer a que los usuarios tengan la ITV de sus vehículos al día.

