Representantes del gobierno japonés se reúnen con AECA-ITV

 

Conocer de cerca el proceso de inspección técnica de vehículos en España, así como intercambiar información sobre el sector, ha sido uno de los principales objetivos de la reunión mantenida con un grupo de representantes del gobierno japonés con AECA-ITV.

El director gerente de la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos, Guillermo Magaz, así como David Bordehore, María Dolores Serra, Jorge de la Fuente y Pablo Ramos, miembros del equipo técnico de la entidad, han sido los anfitriones de este encuentro.

Por parte del gobierno nipón, han asistido miembros del Ministerio de Territorio, Infraestructura, Transporte y Turismo de Japón, así como de la Agencia Nacional de Tecnología del Automóvil y del Transporte Terrestre, de la Organización de inspección de vehículos de motor ligeros, de la Asociación Japonesa de Equipos de Servicio para Automóviles y del Centro Japonés de Internacionalización de Normas del Automóvil.

La comprobación de los sistemas de seguridad a través del OBD

Los representantes del gobierno japonés y de AECA-ITV compartieron información sobre cómo se realiza la comprobación de los sistemas de seguridad de los vehículos a través del OBD (On Board Diagnostics) en la ITV y se aprovechó el encuentro para realizar una visita guiada a una estación de ITV.

Por la parte española, los representantes de AECA-ITV expusieron la situación a nivel europeo debido a que no existe una estandarización por parte de los fabricantes para compartir la información a la hora de comprobar determinados sistemas de seguridad en el vehículo.

Aunque se trata de una situación que también se presenta en Japón, los miembros del gobierno nipón explicaron que, como solución, a los fabricantes se les ha obligado a que faciliten la información a la administración cuando el vehículo se comienza a comercializar. Esta información es procesada y se comunica a las estaciones ITV aquellos códigos de error que generan un defecto de rechazo del vehículo.  Sin embargo, lo que se plantea en Europa es que todos los fabricantes faciliten la información en un mismo formato, en una plataforma común y sin coste para el ciudadano.